Lo que dice de ti lo que decides no comprar.

📬 Disclaimer: divagué.


No sabía cómo iniciar el tema de hoy. Según el calendario, toca hablar de la impresora. Y al principio no sabía qué tanto decir: compré una impresora y funciona. Un tweet alcanza y sobra para eso, y pude haberlo dejado ahí.

Pero por eso es bueno soltar primero en las páginas matutinas. Dejar que el flujo de conciencia suceda. Explorar esas ideas que no sabías que tenías.

Así fue: lo que empezó como una reseña de una impresora se convirtió en algo bastante más revelador.


✍️ Lo que encontré escribiendo

Esta mañana, mientras se hacía el café, me di cuenta de que comprar esa impresora era un pasito más hacia un cambio de vida que ya está ocurriendo. Porque no se trata de una impresora para cuando se ofrezca. Es una que se usará todos los días para replicar el arte que se vende en la tienda.

Fue una inversión.

Cada cosa que compramos para el negocio es un salto de fe. Una manera de decirnos que sí podemos. Sé que suena poético para embellecer una compra, pero fácilmente con lo que invertí en estos instrumentos (impresora, escáner, guillotina, papel) pude haber comprado una cámara de video nueva. La mayoría de quienes me conocen personalmente me identifican grabando algún video, y saben que ese era mi mundo. Tenía años deseando una cámara para hacer cortometrajes y videos de YouTube cada vez de mejor calidad. Eso en algún momento cambió, y sin darme cuenta ya estaba pensando que lo mejor era comprar hilo y papel más bonito para encuadernar. Un giro total.

No recuerdo exactamente cuándo dejé de querer la cámara.


🎬 El tema recurrente: ya no soy solo editor

No es fácil dejar una profesión que has ejercido por casi 20 años, sobre todo cuando has intentado todo tipo de negocios que no funcionaron y esta profesión te sigue dando de comer. Hay algo muy particular en ese peso: no es solo el miedo a fracasar de nuevo. Es desequilibrar el sustento de la familia y, de alguna manera, hacer un cambio de identidad enorme. Durante mucho tiempo “editor de video” era una respuesta cómoda a la pregunta de qué hago.

Quienes nos han seguido en este camino han visto cómo, de hablar de cine y series y detrás de escenas, los temas fueron cambiando poco a poco: clubs de lectura, encuadernación, autopublicar nuestro propio libro. El cambio ha sido gradual. Tan gradual que a veces solo lo noto cuando algo concreto me lo recuerda.


📖 Se acercan los cuarenta

Conforme voy creciendo y entrando en razón, me convierto en alguien menos desesperado. No he solucionado del todo ser impulsivo, pero definitivamente ya no soy el que en una semana se enojaba de que las cosas no sucedieran.

Mis metas ya no se miden en días ni semanas. Sino en años y etapas de vida. Hacer un pequeño taller de cuadernos y arte significa ajustar nuestra realidad por los próximos diez años. Claro, no me prohíbo algún día decir: resulta que esto de los cuadernos no me gusta tanto. Pero cuando eso pase, si es que pasa, no será de un día para otro. Cada nuevo cambio será ajustando pequeños detalles, no lanzando el escritorio al aire.

Esta vez fue una impresora. La siguiente señal no sé cuál será. Espero poder reconocerla cuando se presente.

—Ángel


📌 Enlaces

0 comments

Leave a comment