¿Eres un Artista Sombra?

¿Eres un Artista Sombra?

Un Artista Sombra es aquel que se rodea de creatividad pero que se rehúsa a practicarla él mismo por un temor infundado. Suelen orbitar el mundo creativo que desean, pero sin participar activamente en él. Se rodean, o incluso se casan, con personas que sí persiguen una carrera artística, viviendo su propia creatividad a través de otros.

Cuando leí la definición me acordé de mí decidiendo estudiar Comunicación porque no había carrera de Cinematografía en Tijuana y me daba miedo irme a Guadalajara, a pesar de que mis padres me motivaban a hacerlo. La comodidad de tomar el transporte público sin la posibilidad de perderme, la salida segura con los viejos amigos si no congeniaba con nadie en la carrera, y sobre todo el tener que regresarme con las manos vacías si no lograba cumplir las expectativas creativas me hicieron dudar. Me hicieron “darme cuenta” de que Comunicación no era tan mala opción.

Pasaron los años. Disfruté la carrera y realicé proyectos creativos de los que me sentí muy orgulloso. Pero no aceptar que ese camino se tomó por cobardía sería engañarme de nuevo.

“Con frecuencia es la audacia, no el talento, lo que hace que una persona sea un artista y otra un artista sombra.” — Julia Cameron


El abogado que quería ser comediante

El término no tiene que ver con la carrera en sí, sino con los motivos de la persona. No quiere decir que toda persona que estudie Comunicación sea un Artista Sombra. Quizá eres un abogado que siempre quiso ser comediante, así que vas a noches de comedia para apoyar la escena, te haces fan de algún comediante y le compras toda su mercancía. De alguna manera encuentras suficiente satisfacción en que alguien lo intentó y en que tú estás ahí apoyándolo. El problema no es apoyar a esa persona, es sentir que ese podrías ser tú y callarte ese deseo “porque ya es demasiado tarde” o “no eres tan bueno.”

Recuerdo amigos en la preparatoria a cuyos padres les exigían crecer más rápido y olvidarse de cualquier aspecto creativo como la música o el performance, porque tenían que ponerse serios y pensar en qué estudiar. Ya que de ilustrador, fotógrafo, escritor, bailarín, escultor o cineasta morirían de hambre.

Muchos de ellos terminaron rodeándose de arte sin atreverse a hacerlo. Otros se consolaron convirtiéndolo en pasatiempo, para los momentos en que las prioridades y los deberes serios no se imponían. E incluso hoy en día seguramente exigen a sus hijos lo mismo. Ser creativo, para ellos, es un pasatiempo y nada más.

Ser escultor de tiempo completo no es fácil si tu salario de oficinista te da una vida económica estable, pero ¿te sientes feliz? ¿Estás constantemente preguntándote cómo sería tu vida si decidieras arriesgarte?


El Camino del Artista

Comenzamos la lectura de El Camino del Artista, de Julia Cameron. Lo compramos porque sonaba ideal para esas tardes en las que nada fluye. Pronto nos dimos cuenta de que el valor de esta lectura recae más en el apoyo emocional para quienes han decidido no seguir su llamado creativo.

Lo interesante, y el motivo por el que lo recomiendo a todo tipo de persona creativa, es que no se queda en la superficie con charlas motivacionales. Ofrece ejercicios concretos que deben cumplirse con cierto rigor siguiendo un calendario semanal.

Este libro lo leemos juntos por las tardes, Claudia y yo, despertando todo tipo de charlas y recuerdos. Presionarnos mutuamente para cumplir con los ejercicios nos ha dado buenos resultados, porque no es fácil ser disciplinado con un libro que, en cuanto puede, te regaña, te exige más de ti y te pone a prueba a ti y a tu sueño de ser artista.

Debo ser honesto: sus primeros capítulos me parecieron algo empalagosos. Usaba frases que me hacían sentir bobo leyéndolas. Hasta que llegó un momento en que todo tuvo sentido. ¡Claro! Ya no estaba en la etapa de ser un Artista Sombra. Por eso todo me sonaba exagerado. Había salido del hoyo yo solo: escribiendo mi propio libro, siendo editor de video de tiempo completo, trabajando desde casa a mi ritmo sin caer en la rutina godín, organizando eventos y charlas hablando de lo que de verdad me interesa.

Así que me di cuenta de que este libro me llegó un tanto tarde. Quizá de haber llegado algunos años antes hubiera perdido menos tiempo enojado con la vida, cargando esa frase que por mucho tiempo me acompañó: ¿esto es todo?


Lo que pasó cuando hablamos de esto en TikTok

Hace tiempo hicimos un video hablando superficialmente del Artista Sombra. En ocasiones uno cree que le habla al vacío cuando hace videos para redes sociales. Miras el número de alcance y pareciera que solo es eso, un número. Te imaginas a la persona inerte mirando tu video, entretenida pero no cautivada.

Pero no fue así. Llegaban comentarios de personas que se sentían con dos sentimientos encontrados, muy adecuados para lo que significa ser y dejar de ser Artista Sombra: felices de ya no estar estancados, pero tristes de haber sufrido esa etapa. Exactamente como nos sentimos nosotros.

En mi caso particular, mis padres mostraron disposición para enviarme a otra ciudad si era lo que yo deseaba. Entonces, ¿de dónde llegaron esas inseguridades? ¿Quién me hizo creer que no tendría apoyo si algo salía mal? Creo tener la respuesta, y en algunos casos fueron mis propios padres, tíos, primos, amigos y conocidos los que, sin darse cuenta, soltaban frases como: que estudie algo estable, es que de eso no se puede vivir, pero quién va a pagar cinco mil pesos por una pintura, ni que fuera famoso, qué bonita artesanía, pero en la tienda los venden más baratos.

El éxito de ese video, los comentarios que recibimos, me recordó que vale la pena hablar de estos temas. Y también que vale la pena leerlos. Si estás en un punto de tu vida en el que te sientes seguro de que estás tomando la decisión correcta, pregúntate a ti mismo, quizá también a ese amigo o amiga que mejor te conoce, si no te estás engañando tomando la decisión cobarde. Duele, pero te cambiará la vida.


🌙 Ángel, Claudia y Frank 🐱


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