¿De verdad vale la pena ir a tantos bazares de arte?

¿De verdad vale la pena ir a tantos bazares de arte? - Tinta y Misterio

Ciertamente, el título de este correo es un tanto provocativo, pero también es muy honesto.

Si lo vemos estrictamente en términos financieros, este mes solo un bazar “valió la pena”. Lo curioso es que, al llegar a casa cansados y con los pies adoloridos después de cada uno de ellos, Claudia y yo siempre nos hacemos las mismas preguntas:

— ¿Cómo te sentiste hoy? ¿Valió la pena?

Y cada una de esas veces, con una sonrisa en el rostro, nos respondimos alegres que sí.

El inicio de un viaje de papel y tinta

Hace un año lanzamos nuestro primer libro ilustrado, La Última Invitación. Durante los siguientes tres meses, nos dimos a la tarea de promoverlo en charlas y presentaciones. Recuerdo que yo tenía muchísimas ganas de escribir, pero la mente no nos daba para nada más que no fuera hacer publicidad.

Al terminar ese periodo de promoción intensa, nos propusimos comenzar a tomarnos en serio la venta física. Queríamos llevar nuestros cuadernos artesanales, las acuarelas y, por supuesto, el propio libro directamente a las manos de la gente en bazares de arte.

Nuestra meta inicial era ir a uno al mes. En aquel entonces, no sabíamos realmente lo que eso significaba. ¿Era mucho? ¿Era poco? ¿Sería demasiado cansado, aburrido, o descubriríamos un nuevo pasatiempo?

Poco a poco, nos dimos a conocer. Hicimos amistad y compañerismo con personas creativas increíbles que pasan por el mismo proceso de emprendimiento que nosotros, y pronto nos comenzaron a incluir en la conversación. Por eso este mes fue tan gratificante: nos empezaron a invitar directamente, y dejamos de buscar convocatorias.

Siendo justos, en Tijuana no es difícil encontrar bazares; los hay en prácticamente cada pasaje del centro y en los cafés de la ciudad. Pero no todos los espacios son iguales.

Hoy quiero compartirles nuestro aprendizaje después de estos 6 o 7 meses de salir a ofrecer nuestro arte y, sobre todo, por qué de entre los cinco bazares de este mes, solo uno “valió la pena” en papel, pero todos nos dejaron algo valioso.

El refugio cálido: Artefactos

Este fue el primer bazar del mes. Hicimos amistad con ellos cuando lanzamos el libro y, desde entonces, la confianza ha ido creciendo. Nos sentimos casi como parte de la casa; nos invitan a sus actividades y nos ofrecen un trato precioso.

Es el bazar más económico de todos y el que nos facilita enormemente la logística al darnos mesas y sillas. Para nosotros, ir ahí es un deleite: solo llenamos las mochilas con el producto, subimos al taxi, y al bajar ya está prácticamente todo listo para vender.

Aquí viene lo debatible: no es el bazar en el que más vendemos. ¿Por qué seguimos yendo entonces? Porque se siente como una divertida tarde de domingo entre amigas. Hacemos algo de dinero con clientas buena onda que a veces nos reconocen de las redes sociales, y podemos pasar el rato tomando libros de su biblioteca pública para leer y descubrir nuevas historias. Es una auténtica maravilla.

Un formato diferente: Pasaje Rodríguez

El segundo bazar del mes representó un reto de formato muy interesante. El espacio es una habitación adaptada a un lado de un café en el icónico Pasaje Rodríguez, un pasaje muy transitado e histórico en el centro de nuestra ciudad.

Al ser un área interior y con una dinámica de paso peatonal muy rápido, la experiencia de venta cambia por completo. La organizadora, Itzel, es sumamente dedicada, organizada y atenta: te ofrece mesa, sillas, hace difusión del evento y se esfuerza muchísimo por invitar a la gente que va caminando a tomarse unos momentos para entrar y conocernos.

Sin embargo, aprendimos que nuestro proyecto requiere otro tipo de atmósfera para conectar. Notamos que en este punto la gente suele buscar opciones de consumo muy inmediato: alimentos, bebidas o detalles rápidos. Nuestro libro y las bitácoras artesanales requieren una decisión de compra más pausada y reflexiva; por ello, en este espacio descubrimos que lo que mejor funcionó para nosotros fueron los pines y calcomanías de 15 pesos, mientras que los productos más grandes se quedaron esperando su momento.

“Summerween” de las lectoras (donde ocurrió la magia)

Luego llegó ese bazar al que llamamos “el que valió la pena” en términos de ventas.

Para quienes no conozcan el concepto, el Summerween es la mentalidad de pasar el verano celebrando Halloween. Es un espacio para las fans de los disfraces, la magia, lo místico y la aventura. ¿Cómo podría haber algo más alineado al alma de Tinta y Misterio?

Fue un evento de Summerween dedicado especialmente para lectoras en Atelier Café (en el antiguo Lugar del Nopal). Nos quedó como anillo al dedo.

Fue un evento de dos días (sábado y domingo) y vendimos los 12 ejemplares físicos del libro que siempre llevamos de stock a cada bazar. Curiosamente, estos meses nos han enseñado que para nosotros el sábado es un día mucho mejor de venta; de hecho, ya decidimos empezar a dejar los domingos libres para nuestros propios pasatiempos y agendar eventos solo en viernes y sábados.

En este bazar también nos atrevimos a lanzar productos nuevos, como prints en formatos más grandes, y la respuesta fue hermosa. El único detalle (nuestro talón de Aquiles actual) es que aquí debíamos llevar nuestra propia mesa y sillas. Al no tener auto propio, la logística se vuelve una odisea. Tuve que pedirle el favor a mis papás para que no solo nos las prestaran, sino que nos ayudaran a llevarlas al lugar. Aún así, la experiencia de conocer el espacio y conectar con la comunidad valió cada segundo.

Cuando el saldo negativo también nos deja ganancias

El último bazar del mes fue en Lienzo de Café. Y aquí, para ser completamente transparentes con lo que implica emprender: en términos económicos, salimos con números rojos. No concretamos las ventas que esperábamos ese día.

Sin embargo, la experiencia nos dejó información que es vital para cualquier negocio independiente. Entender a dónde va tu cliente, qué busca, qué consume y cuál es el momento oportuno para ofrecerle tu trabajo es clave para tomar decisiones estratégicas y disminuir el riesgo en el futuro.

En este caso, la falta de alineación de ventas fue una cuestión de nuestra oferta para ese público en específico, porque el espacio estuvo fantástico: el café se llenó, la organización fue súper proactiva, hicieron dinámicas muy divertidas y la asistencia fue excelente. Pero lo más hermoso de este día fue descubrir que las poquitas ventas que concretamos fueron de personas que se enteraron por nuestras redes sociales de que estaríamos ahí, ¡y nos fueron a buscar específicamente a nosotros! Sentir ese apoyo en persona es un avance gigantesco que nos llenó el corazón.

Lo que viene para Tinta y Misterio

Este próximo sábado técnicamente ya no es junio, pero cerrará este ciclo de un mes de bazares constantes. Volveremos a Artefactos, así que será como untar mantequilla en pan tostado: cómodo, fácil de preparar y perfecto para pasarla bien entre amigos.

Seguimos ideando cosas nuevas y promocionando La Última Invitación. Se siente como una locura que ya haya pasado un año desde su lanzamiento y que la gente lo siga leyendo, descubriendo y disfrutando. Es algo que de verdad no me esperaba y que agradezco infinitamente.

¿Y para las que llegaron hasta este punto del correo? Les quiero compartir un secreto que solo ustedes leerán: ya estoy por concluir la redacción del segundo libro. Actualmente estoy escribiendo el Acto III, el final de la historia. De ahí, el siguiente gran paso será empezar a ilustrar junto a Claudia. Estamos muy emocionados.


Ahora me gustaría escucharlas a ustedes:

¿Les interesan estos temas del detrás de escena de un proyecto artístico? ¿Les ayudaría que en el próximo correo comparta números concretos y cuentas claras de lo que cuesta y deja un bazar?

A mí no me da pena ni considero que el dinero sea un tabú, pero sé que a veces ver números en un correo puede resultar abrumador si lo que buscan es solo un ratito de lectura tranquila. ¡Déjenmelo saber en los comentarios de abajo y lo preparamos para la próxima!

Con cariño, Tinta y Misterio

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