Canon Pixma G610: la impresora que uso para vender mi arte en bazares

Canon Pixma G610: la impresora que uso para vender mi arte en bazares

El protagonista de hoy es esta pequeña que ves aquí atrás. Quédate si tienes la duda de si vale la pena tener tu propia impresora siendo artista, porque hoy te cuento cómo me funciona a mí la Canon Pixma G610.

Soy Claudia, y este episodio no se trata de nada técnico ni de configuraciones complicadas. Te voy a hablar de esto como artista feriante, no como experta en impresión.

Este episodio habla de: por qué necesitas una impresora si vendes en bazares de arte, cómo funciona el sistema ecotank y qué esperar del mantenimiento, por qué imprimir bajo demanda puede ser mejor que ir a la imprenta, y para quién es esto: artistas feriantes o con tienda en línea.

Por qué necesitas una impresora si vendes en bazares de arte

Primero creo que tienes que tener muy claro para qué quieres tu impresora. Yo la necesito porque mi reto del año es vender más ejemplares de arte.

Ya con el objetivo claro, la pregunta era cómo imprimir bien. Casi me vuelvo loca con tantas reseñas, así que al final decidí hacerle caso a otras artistas. La mayoría recomienda las Canon Pixma con sistema ecotank: esos tanquecitos donde el almacenamiento de tinta está separado y se dirige hacia los cabezales por unas mangueritas.

La estrella de mi tienda son los cuadernos hechos a mano. Yo le agrego el toque de ilustración y Ángel los encuaderna con engargoladora y le da ese toque mágico. Por eso esta impresora se ajusta perfecto a mí: no necesito formatos grandes, porque mis cuadernos son de media carta para abajo, y mis prints también suelen ser pequeños. A la hora de vender prints, lo más importante para mí no es el tamaño sino el papel. Pero si te interesa imprimir pósters o arte en formato grande, es algo que sí debes considerar antes de elegir tu equipo.

Imprimir bajo demanda vs ir a la imprenta

Le veo mejor uso a tener mi propia impresora que a depender de una imprenta externa. En primer lugar, por tiempo y por dinero. La otra razón es que encontrar una imprenta de confianza no es tarea fácil: que dé buena calidad, que no te salga carísimo hacer pruebas, que tenga buena atención al cliente, es casi misión imposible.

Yo imprimo desde las portadas de los cuadernos hasta los renglones a color con papel para impresión que elijo según el proyecto, y los corto con guillotina. Muchas veces en los bazares te das cuenta qué está buscando la gente en sus cuadernos, y tener la impresora en el taller te permite hacer cambios y pruebas al momento: testear el cuaderno, adaptarlo con renglones, con puntos o cuadrícula, variar colores y formas.

Lo que nadie me dijo: calibrar colores en Mac

Aquí viene el momento de la verdad, porque no todo fue color de rosa. Con esta impresora batallé un poco para calibrar los colores. No soy experta en esto, pero Canon no ofrece soporte para las computadoras Apple más nuevas.

Solucioné el problema con PrintFab, un programa de paga que estoy probando gratis por un mes. Ha sido la solución para que mis colores salgan fieles a los originales, incluyendo ese brilli brilli que le pongo a mano, ilustración por ilustración, en piezas únicas.

Mantenimiento real: lo que sí te va a costar

Tengo esta impresora desde el año pasado y no he necesitado rellenar los tanques. He ido a unos cinco o seis bazares, además de tener puntos de venta en locales, y la tinta aguanta bastante.

El consejo más importante que puedo darte, y el más sencillo, es que imprimas al menos una vez a la semana, aunque sea una hoja de prueba con colores. Si no usas la impresora por mucho tiempo, la tinta se seca en los cabezales, y repararla suele ser caro y fastidioso: entre 1,000 y 2,000 pesos, y en el peor de los casos más. Si imprimes seguido, no hay nada de qué preocuparte.

Cuánto cuestan las tintas de verdad

Esta impresora usa seis colores: negro, cian, magenta, amarillo, gris y rojo, y por eso la elegimos: hace que los prints se vean geniales.

Las botellas de tinta cuestan entre 330 y 370 pesos cada una en CyberPuerta (que no es patrocinador, ojalá algún día, pero es un sitio con buenos descuentos; a mí me salió como mil pesos más barata la impresora ahí que en Amazon). La impresora además viene con las botellas iniciales incluidas.

Canon dice que con ese juego completo de tintas se pueden imprimir unas 3,800 fotografías chicas. Yo imprimo en media carta, que es el doble de tamaño, y aún así no he gastado ni la mitad de los tanques, aunque todavía me considero un negocio chiquito en crecimiento.

Por último está el cartucho de mantenimiento, que absorbe la tinta de los ciclos de limpieza. Cuesta como 265 pesos, tú misma lo puedes cambiar cuando se llena, y llega en dos o tres días por paquetería. Fuera de tintas, cartuchos y el papel que elijas para tu arte, no veo más inversiones extra.

¿Vale la pena comprar tu propia impresora?

La verdad es que no puedo decirte cuándo es el momento perfecto para ti. Eso depende de tus metas y de en qué etapa de tu emprendimiento estás. Lo que sí puedo decirte es que yo la compré cuando decidí trabajar solo y únicamente en mi arte, y desde ese día mi impresora no ha dejado de trabajar.


Si ya tienes impresora para tu arte, cuéntame en los comentarios cómo te ha ido. Y si aún estás decidiendo, también me encanta leerte para aprender juntas cómo emprender con nuestros dibujos. Déjame un pincel si te fue útil este episodio, y un like en señal de apoyo al canal.

Si además de pintar te gusta perderte en buenas historias ilustradas, en Tinta y Misterio (la otra mitad de este proyecto) tenemos La Última Invitación, nuestro libro ilustrado.


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